Una ruta de aprendizaje responde a «¿qué viene después?». El calendario de publicación responde a otra pregunta: «¿cuándo puede llegar el estudiante?». Esa elección cambia el ritmo de los deberes, el repaso, la intervención y el trabajo común del aula. Gamena ofrece tres opciones porque una sola regla no sirve para todos esos objetivos.
Decide primero qué debe permanecer sincronizado
Antes de abrir la configuración, imagina la siguiente clase. ¿Necesita todo el grupo la misma base para un debate el martes? ¿Es una ruta de repaso independiente que cada estudiante puede terminar a su ritmo? ¿Depende el segundo paso de haber comprendido el primero? La respuesta indica si la publicación debe obedecer al calendario, al avance individual o al dominio.

Esperar después de completar: para secuencias a ritmo propio
Cada paso espera a que se complete el anterior y aplica después el intervalo previsto. Funciona bien para la incorporación, el repaso independiente o una secuencia cuyo orden importa, aunque no sea necesario que toda la clase llegue a la vez. Si alguien empieza tarde, el resto de su recorrido se desplaza de forma natural.
- Ideal para: práctica a ritmo propio y trabajo independiente ordenado.
- Ventaja principal: cada estudiante recibe el intervalo previsto después de terminar.
- Conviene vigilar: quien se detiene pronto puede quedarse muy atrás sin una referencia del calendario.
Seguir las fechas planificadas: para coordinar la enseñanza
Las fechas planificadas mantienen la ruta alineada con el calendario del aula. Úsalas cuando una lectura prepara el seminario del jueves, el laboratorio sigue a una explicación de seguridad o los deberes deben coincidir con lo enseñado ese día. También hay que decidir qué pasa si alguien se retrasa. «Permitir que se ponga al día inmediatamente» abre los pasos vencidos para que vuelva al plan; «Conservar el intervalo» mantiene la separación didáctica incluso después de empezar tarde.

Dominio adaptativo: cuando importa estar preparado
El dominio adaptativo abre el siguiente paso cuando el primer intento completado alcanza el umbral fijado por el docente. Quien queda por debajo recibe antes un refuerzo específico. Úsalo cuando la siguiente actividad dependa de verdad de la habilidad actual —por ejemplo, equivalencia de fracciones antes de sumar fracciones con distinto denominador— y no solo porque haya una puntuación disponible.

¿Refuerzo con IA o con preguntas originales?
El interruptor cambia cómo se prepara el contenido, no quién necesita el refuerzo. Con la IA activada, Gamena genera preguntas nuevas y recurre a una alternativa segura si la generación no está disponible. Con la IA desactivada, copia las preguntas originales falladas. Las preguntas nuevas ayudan a comprobar la transferencia; las copiadas son más previsibles y mantienen la práctica muy próxima al material revisado.
Una guía breve para decidir
Elige la opción menos complicada que proteja el objetivo. Usa la publicación tras completar cuando cada estudiante pueda avanzar a su ritmo, las fechas planificadas cuando importe la coordinación del aula y el dominio adaptativo cuando el trabajo posterior requiera evidencia del paso actual. Si compiten dos necesidades, divide la ruta: mantén la enseñanza común por fechas y crea una ruta adaptativa más corta para los prerrequisitos.
- ¿Necesitas ritmo individual después de terminar? Elige Esperar después de completar.
- ¿Debe el grupo mantenerse cerca de la fecha de la lección? Elige Fechas planificadas.
- ¿Necesitas evidencia antes de una tarea dependiente? Elige Dominio adaptativo.
- ¿Necesitas coordinación e intervención? Usa dos rutas cortas con calendarios distintos.
Qué revisar después de la primera aplicación
No evalúes el calendario solo por la tasa de finalización. Observa dónde esperaron los estudiantes, cuántos pasos vencidos se acumularon, qué preguntas activaron refuerzos y si la actividad siguiente dependía realmente del umbral. Cambia después una sola cosa: el intervalo, la política de recuperación, el umbral o la pregunta de origen. Una opción merece mantenerse cuando hace más claro el ritmo para el estudiante y más fácil la actuación del docente.




